No intentaré dar ningún tipo de consejo sobre cómo escribir una novela o cualquier otro tipo de relato, pero sí contaré lo que a mí me ha servido y los recursos o técnicas que utilizo para el que le pueda interesar.
La construcción de lo que llamo decorados son todos aquellos aspectos de un entorno donde suceden las cosas en el libro. Si se trata de un lugar real y concreto el decorado es la propia realidad y sólo habrá que añadir los detalles o el ambiente. Pero si estamos inventando un decorado nuevo en ciencia ficción, todo dependerá de lo crativos que queramos ser. Si describimos el decorado completo desde el primer momento podemos resultar pesados, así que yo prefiero dosificarlo a lo largo de la narración.
Pero el principal problema de los decorados nuevos e inventados es la coherencia cada vez que aportamos un dato nuevo o contamos lo que está sucediendo. Debemos establecer nuestras propias reglas de construcción y seguirlas fielmente. Por ejemplo, si me sitúo en un nuevo planeta puedo decidir qué nivel de fuerza de la gravedad habrá y deberé mantenerlo durante todo el relato y que los elementos sobre el planeta se comporten de forma coherente a esa gravedad.
El establecer estas reglas no limita las posibilidades creativas porque partimos de nuestras propias bases que pueden ser tan fantasiosas o ficticias como queramos.
Hace unos cuantos años me llamó la atención la situación planteada en la película “Las crónicas de Riddick”, de un planeta que pasaba en minutos de estar helado a incendiarse literalmente por la acción de un sol cercano en ciclos “diarios”. La situación o el decorado planteado eran coherentes con los elementos expuestos en la película independientemente de que científicamente podamos hipotetizar o no con una situación similar. Daba igual si era posible realmente, lo importante es que el decorado seguía sus reglas y según éstas eso era posible.
En mi caso, en el caso de Saga 30000, dentro del contexto del espacio interestelar, estrellas, planetas, etc. yo he intentado que mis decorados tengan cierta coherencia científica aunque inevitablemente parto de unas bases imposibles. Para mostraros lo que quiero decir recuperaré el análisis que hice en su momento sobre el caso del planeta helado que se incendia de la película “Las crónicas de Riddick”, pero eso será sólo para usuarios suscritos